¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?
¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?
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Attributes
Dimensiones del producto
- Peso: 0.1
- Profundidad: 0.5
- Ancho: 0.12
- Altura: 0.19
- Volumétrico peso: 1.0
Dimensiones del paquete
- Alto empaque: 19.0
- Peso del empaque: 1.0
- Ancho del empaque: 12.0
- Profundidad empaque: 5.0
Ficha Técnica Interna
- Volumétrico peso: 1.0
Atributos internos
- Fecha de creación CMS: Fri Jul 07 00:00:00 GMT 2023
- CEX: true
- Tipo de producto: G
Atributos del envío
- Tiempo entrega: 72 hrs
- Tipo de mensajería: Small ticket
- Días entrega CEX: 15.0
- Costo de envío: 63.0
Details
Katrine Marçal se enfrenta en este ensayo al gran mito económico que ha configurado el mundo contemporáneo, y nos anima a acabar con el Homo economicus de una vez por todas. Adam Smith, el padre de la economía moderna, escribió que no era por la benevolencia del carnicero y el panadero por lo que podíamos cenar cada noche, sino porque ambos se preocupaban por su propio bienestar así, el ánimo de lucro hacía girar el mundo y nació el Homo economicus. Cínico y egoísta, el Homo economicus ha dominado nuestra concepción del mundo desde entonces y su influencia se ha extendido desde el mercado hasta la manera como compramos, trabajamos y coqueteamos. Sin embargo, Adam Smith cenaba cada noche gracias a que su madre le preparaba la cena, y no lo hacía por egoísmo, sino por amor. Hoy la economía se centra en el interés propio y excluye cualquier otra motivación. Ignora el trabajo no remunerado de criar, cuidar, limpiar y cocinar. E insiste en que si a las mujeres se les paga menos es porque su trabajo vale menos, ¿por qué, si no? La economía nos ha contado una historia sobre cómo funciona el mundo y nos la hemos creído hasta el final. Pero ha llegado el momento de cambiar esa historia. En esta atrevida mirada a la crisis actual, Katrine Marçal se enfrenta al mayor mito de la actualidad y nos anima a acabar con el Homo economicus de una vez por todas. La crítica ha opinado La economía vista desde un prisma totalmente distinto y feminista. Audaz e iluminador.-Will Hutton, The Observer-